CIVILIZACIÓN HISPÁNICA

Civilización Hispánica

Enciclopedia Hispánica Audiovisual

Índice de contenidos

Para una mejor organización de las materias que abarca la Hispanidad, se ha atendido a la Clasificación Decimal Universal (CDU), herramienta utilizada para clasificar los libros en las Bibliotecas españolas, que ordena el conocimiento en nueve clases generales (del 0  al 9 sin el 4).

0. Organización del saber  (Museos, Bibliografía, Fuentes, Bibliotecas, Archivos…)

1. Filosofía

2. Religión. Teología

3. Ciencias Sociales:  

Sociología y Política   

Economía y Derecho     

Educación 

Tradiciones (Fiestas, Gastronomía, Moda)

5. y 6. Matemáticas. Ciencias Naturales y Aplicadas (incluye expediciones científicas)

7. Artes. Espectáculos:

Pintura 

Escultura 

Arquitectura 

Música  

Danza 

Artes Aplicadas (mobiliario, cerámicas, bordados, etc.)  

Tauromaquia

8. Lengua. Literatura

9. Geografía. Historia (incluye viajes de exploración)

Introducción: La silenciada revolución hispánica del conocimiento 

ORGANIZACIÓN DEL SABER

CLASIFICACIÓN MEDIEVAL DEL SABER. LA IMPRENTA

BIBLIOTECAS

ARCHIVOS

FILOSOFÍA

RELIGIÓN. TEOLOGÍA

CIENCIAS SOCIALES

SOCIOLOGÍA Y POLÍTICA

ECONOMÍA Y DERECHO

EDUCACIÓN

TRADICIONES

FIESTAS

GASTRONOMÍA

MATEMÁTICAS. CIENCIAS NATURALES Y APLICADAS

INTRODUCIÓN

Uno de los pilares de la leyenda negra consiste en atribuir a los españoles incapacidad para los descubrimientos científicos y el desarrollo tecnológico. En las páginas que componen esta sección queremos rebatir este paradigma que tanto daño ha hecho social y económicamente, incluso hasta la actualidad. 

¿Tiene relación el mito del atraso científico español con la Leyenda Negra?

¿Ha estado España o Hispanoamérica alguna vez en primera línea de la Investigación Científica? 
En su libro la invención de la ciencia: David Wootton describe la historia de la revolución intelectual y cultural que dio a luz a la ciencia moderna y cita como pistoletazo de salida el año del Descubrimiento de América. Antes de 1492 se asumía que todo el conocimiento significativo ya estaba disponible; no existía el concepto de progreso. Este libro sostiene que el descubrimiento de América demostró que nuevos conocimientos eran posibles, y abrió el camino a la invención de que la ciencia se basaba en una nueva comprensión de lo que podría ser el conocimiento. Y con esto se produjo un nuevo lenguaje: descubrimiento, progreso, hechos, experimentos, hipótesis, teorías y leyes de la naturaleza. Casi todos estos términos existían antes de 1492, pero sus significados se transformaron radicalmente, por lo que se convirtieron en herramientas con las cuales pensar científicamente. Sin embargo solo menciona la palabra España en cuatro ocasiones a lo largo de su libro. 
 . . . Pero ¿Fue ese momento del descubrimiento y los viajes posteriores el único momento histórico de cierta relevancia en cuanto al conocimiento científico español?

MATEMÁTICAS. CIENCIAS NATURALES

CIENCIAS APLICADAS

MEDICINA

INGENIERÍA

AGRICULTURA Y GANADERÍA

INDUSTRIA

ARTES. ESPECTÁCULOS

MÚSICA

Durante los siglos medievales se pasa de la tradición oral, en la que no se conocía aún el sistema de notación musical, a la música escrita, lo que ya va a permitir conocer la altura de sonido, los intervalos, el modo o la duración de las notas.

A la monodia propia de las distintas liturgias (mozárabe o hispana, gregoriana, ambrosiana, etc.) se le va a empezar a añadir otra voz, de modo que surge la primera polifonía, con formas como el organum, el discantus, el conductus y el motete. Como formas profanas sobresalen las cantigas.

La música del Renacimiento, escrita entre 1400 y 1600, se caracteriza por su textura polifónica (homofónica o contrapuntística), heredera de la incipiente polifonía medieval que surgió de la monodia gregoriana. En la textura homofónica, las voces transcurren formando casi acordes verticales, con una similitud melódica, armónica y rítmica. En el contrapunto, cada voz lleva su propia melodía, moviéndose de forma independiente pero siguiendo unas reglas muy estrictas. Se componen así piezas como el canon, de las más sencillas, a la fuga, de las más complicadas. Tras la Contrarreforma católica, la inteligibilidad del texto se convirtió en un requisito fundamental, por lo que se fueron abandonando las composiciones contrapuntísticas del siglo anterior en favor de las texturas homofónicas. Fue muy destacado en la música litúrgica el uso de los efectos antifonales, esto es, de la alternancia y diálogo entre distintos grupos de voces.

 La música renacentista es eminentemente litúrgica -aunque evidentemente también hay formas profanas- y se suele cantar a capella. La música se desarrolló fundamentalmente en las Capillas catedralicias y en las Capillas reales y palaciegas, compuestas por el maestro de capilla, el organista, ministriles y cantores.

El idioma de la música litúrgica continuó siendo el latín para la Iglesia Católica, no así para la Protestante, que comenzó a utilizar las lenguas vernáculas para su liturgia. La música profana empleó igualmente las lenguas vernáculas.

Una de sus características es que el sistema modal, heredado del gregoriano, se va sustituyendo por el tonal. Así como la creación del intervalo de tercera, que en la Edad Media era considerado como disonancia.

Entre las formas musicales que se destacan en el Renacimiento español figuran, entre las sacras, la misa, los madrigales para el oficio divino, los villancicos y el drama litúrgico. Y entre las profanas, el villancico, que es la forma preferida en España, así como la canción, el madrigal, el romance y la ensalada, entre otras.

Con el tiempo, el contrapunto se fue haciendo más y más complejo, y, aunque se seguía escribiendo para cuatro o cinco voces, pronto se empezó a destacar más la voz superior y el bajo. Es el “recitar cantando”, que ya en s. XVII dio lugar a la ópera. Las voces intermedias se fueron abreviando en el llamado Bajo continuo, técnica característicamente barroca. Éste era interpretado generalmente por instrumentos melódicos graves (violonchelo, viola de gamba, fagot) más un instrumento armónico que improvisaba los acordes (clave, archilaúd, órgano positivo, guitarra barroca, arpa, tiorba…). El bajo continuo acompañaba así a la melodía principal. Fue desapareciendo a mediados del s. XVIII a medida que se consolidaba el estilo galante, más tarde conocido como clasicismo.

En el Barroco se componía siguiendo la “Teoría de los afectos”, que llevaba a interpretar mostrando los distintos afectos o pasiones humanas, para lo cual empleaban recursos como la tonalidad o la modalidad, los adornos, los intervalos o las disonancias.

La policoralidad fue otro recurso propio del Barroco, por lo que una pieza se componía para varios coros, que generalmente interpretaban la música situados desde distintos puntos de la iglesia, dialogando unos con otros.

Las formas musicales se mantienen, aunque se abre paso la ópera, la cantata, el concierto y la suite de danzas, así como las tonadas o tonos humanos.

En el s. XVIII se va dejando el estilo Barroco y se impone el Clasicismo, o estilo galante, que en España sigue los patrones italianos. Frente a la expresividad mecanicista de la etapa anterior, se alza el gusto por la sencillez y la sutileza en la expresión de los sentimientos, a lo que ayudará el pianoforte.

Además de las formas anteriores, se consolidan la sonata, la sinfonía, el concierto, el fandango y la música escénica, como la ópera, la zarzuela y la tonadilla escénica.

El s. XIX es el siglo del Romanticismo, donde actúan también las corrientes nacionalistas. La influencia del nacionalismo en la música española se manifestó especialmente dentro del teatro musical. El predominio de lo italiano y lo alemán pronto tuvo voces en contra, sobre todo en lo que se refiere a la ópera y la zarzuela. La pugna entre los partidarios de la ópera en español y los del estilo italiano acabó en que todos se pasaron a la zarzuela, por falta de apoyo a la ópera en español. La influencia llegó hasta Hispanoamérica, donde en Cuba se compusieron algunas zarzuelas.

La música instrumental se centró en la sinfonía y el concierto, destacando también las composiciones para guitarra española o piano.

Damos paso a una exposición de las diferentes estilos, géneros y formas musicales, englobadas entre música sacra y profana, y atendiendo a su desarrollo cronológico.

Bibliografía

  • Barreiro, Javier, El tango. Madrid: Ediciones Júcar, 1989.
  • Carpentier, Alejo, La música en Cuba. Barcelona: Círculo de Lectores, 2002.
  • López de Osaba, Pablo (dir.), Historia de la música española (7 v.). Madrid: Alianza Editorial, 1983.
  • Ríos Ruiz, Manuel, Introducción al cante flamenco. Madrid: Istmo, 1972.

DANZA

En el espacio dedicado a la danza se hace un recorrido por la  danza española desde el s.XV, su desarrollo en la Península y Canarias, el encuentro con América, la fusión, los cantes de ida y vuelta, la escuela bolera, el flamenco y el folclore de las diversas regiones de la Hispanidad

Danzas
Históricas

Escuela
Bolera

Flamenco

Danza
Estilizada

Es abrumador el repertorio de danzas y bailes regionales del conjunto de los países hispanos y la gran variedad de variantes regionales y locales. Se hace un breve repaso de ellas, aun siendo conscientes de que nos dejamos muchas sin detallar. 

Jotas, seguidillas y fandangos

Folclore

Regiones de España

Folclore

Hispanoamérica

Bailes contemporáneos

ARTES APLICADAS

TAUROMAQUIA

LENGUA. LITERATURA

GEOGRAFÍA. HISTORIA

GEOGRAFÍA

HISTORIA

De los orígenes a 1492

Hispanidad

Monarquía Hispánica Habsburgo

Monarquía Hispánica Borbónica

De las secesiones a la actualidad

Secesiones

Edad contemporánea

Historia para niños

Biografías

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